Y parece que esta semana ha llegado el otoño. Ya estaba harta del verano, pero el cambio de clima ha afectado negativamente al humor de la gente, y eso, directa e indirectamente me afecta también a mi, claro. Como diría Tom "por qué la gente no puede comportarse de una forma más ordenada?". Y lo digo yo, que estoy hecha de caos. Pequeños trocitos de caos que forman un caos mas grande.
Años sin copiar mis contactos en una agenda real. (Sin tiempo para hacerlo?). Meses sin apuntar una contraseña, tan obvia como 33 contraseñas más que en ese momento no elegí. (Y que por supuesto he olvidado, como tantas otras). Semanas que pasan pensando en tomar un café y salir a arreglar asuntos que no se arreglan. (No tienen arreglo/no se quieren arreglar?. Ich bin nicht dazu bekommen!). Y días... 91 días! Para lo bueno y para lo malo, en la salud y en la enfermedad, TODOS los días de tu vida.
Uno hace como que. Como que se agobia, como que se arrepiente, como que se le viene algo encima. Se puede expresar así? Pero no se agobia, no se arrepiente. No se va a arrepentir ni antes ni después. Porque todo estaba escrito, y eso no formaba parte de la historia.
Y la otra se pregunta: Quién que es realmente el caos y quién la melodía? Y no a simple vista, sino realmente?
Sentimientos y preguntas que no van a evitar que suceda lo irremediable. Por fortuna. Porque Felicity ya no se va a cambiar el nombre.
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2 comments:
Hola,
¡Qué bien q ya estás por aquí! Yo estoy un poco depre, pero creo que no es por el Otoño. Es porque ya ha salido lo del piso y es impagable, así que estoy buscando dónde vivir y la cosa está chunguilla.
Me alegra ver q alguien es feliz, a ver si nos vemos el finde q creo q vienes y me cuentas q tal todo.
Besitos
Por cierto....91 días!!! ¿Es el 22 de Enero? Ya tenemos fecha definitiva????
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